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sábado, 18 de abril de 2009

París, ciudad de la luz... y de la BD

Imagen extraída de Paris sous-Seine (París bajo el Sena)
(Las aventuras de Spirou y Fantasio nº 47, de Morvan y Munuera)


Uno, que no es muy dado a las jornadas de pasión religiosa, postres de cuaresma ni procesiones varias, ha decidido poner tierra por medio y ocupar estos pasados días de vacaciones que nos ha brindado la Semana Santa visitando por primera vez la inigualable París: una ciudad que, definitivamente, hay que conocer, digna de ser considerada una capital mundial de primera categoría. Al hecho de que con cada paso que das por allí te encuentres señales de cómo debe estar organizada una urbe moderna con un valioso pasado, de muestras constantes de monumentalidad, de belleza arquitectónica y respeto artístico y de un aire de civismo que ya desearían muchas ciudades europeas (incluido el Madrid natal del que suscribe) se une un pequeño aliciente para los que tienen desde siempre en el comic uno de sus principales intereses de ocio y los que, como yo, lo hemos recuperado en los últimos años y estamos disfrutando ahora una segunda etapa dorada. Porque es bien sabido por los aficionados al noveno arte el tratamiento que este goza entre nuestros vecinos del norte; no en vano, es Francia (junto con Bélgica) el país europeo donde la industria del comic, o de la bande dessinée si se prefiere, tiene un mayor desarrollo, con miles de novedades anuales, cifras de ventas apabullantes y un enorme sector de fieles lectores muy superior al de cualquier otro lugar del viejo continente.

Punto de mira en este aspecto y envidia, por tanto, para nuestro país, que sólo puede aspirar de lejos a conseguir un mercado semejante al francés (y no será por falta de calidad en la producción nacional), a pesar de que -seguramente pecando un poco de optimista- algo ha mejorado la cosa.

Naturalmente mi viaje no ha estado enfocado en hacer un ruta comiquera ni mucho menos (probablemente Bélgica sea mejor destino para eso, sobre todo este año, o bien la ciudad de Angulema), pero después de disfrutar de las turistadas típicas e imprescindibles (subida a la Torre Eiffel, visita del Louvre y el Orsay, Notre Dame, paseos por los Campos Elíseos y en torno al Sena, etc.) ¿por qué no aprovechar para hacer unas compritas -dada la disponibilidad tebeística del lugar- y ver cómo funciona el panorama por allí, haciendo uso de mis, todavía básicos, conocimientos del idioma?


Como podéis imaginaros, la oferta es enorme. El único problema es que París es grande, muy grande, y todo se encuentra más disperso que en ciudades más cómodas en ese punto, como puede ser Bruselas, donde las calles y tiendas destinadas al negocio del comic se hallaban sin duda mejor concentradas en ciertas áreas, proporcionando mayores facilidades a los visitantes de paso. Pero no hay que arredrarse: es cuestión de tener un buen mapa de la zona metropolitana principal, un pase semanal válido para suburbano/RER y tiempo para escarbar entre estanterias repletas. Para mi el principal inconveniente de no destinar mayores esfuerzos a la búsqueda de bedés ha sido precisamente el del tiempo. En primer lugar porque la prioridad de las vacaciones no era esa (y no es plan de tener a tu pareja esperándote una hora mientras tú te afanas en dar con tal o cual comic) y por otra parte porque, unido al desconocimiento inicial de los mejores sitios a los que recurrir, se unen otros factores: los precios de los álbumes no distan tanto de lo que sufrimos por aquí (salvo en los apartados de oportunidades) y aunque voy mejorando y entendiendo cada vez mejor el francés, me echa un poco para atrás gastar demasiado en obras en esta lengua, teniendo todavía muchas adquisiciones pendientes en español. No obstante, ya digo que he podido disponer de algunos recursos y ratos libres para emprender mi particular expedición.

Para empezar, el consejo previo que puedo dar a todo comprador de tebeos en París -aplicable, supongo, a cualquier otra ciudad gala de tradición comiquera- es una indicación que, a su vez, me hizo una amiga y que creo es bastante acertada: antes de comprar un álbum nuevecito a precio de mercado en cualquier tienda especializada o cadena de librerías, acudid a las llamadas Vente-Achat: negocios de compra-venta, que los hay a montones, tanto de libros, como de discos y películas (digamos que son algo parecido a nuestras 'librerías de viejo', pero un poco más sofisticadas). Y es que, sorprendentemente, el pueblo francobelga suele realizar una práctica a la que nosotros no estamos en absoluto acostumbrados: compran un álbum nuevo, lo leen e inmediatamente después lo venden a una de estas tiendas (a menos, supongo, que se trate de un título que les guste mucho o que por los motivos que sea quieran conservar). Imagino que es un hábito adquirido que se debe a la abrumadora aparición de novedades que allí tienen y la falta de espacio que conllevaría quedarse con todo lo que compran. El caso es que esto nos permite -oh, atónitos de nosotros, turistas- hacernos con volúmenes prácticamente nuevos rebajados hasta un 50% de su precio original. ¿Mola, no? Sólo te llevas las manos a la cabeza cuando tienes ante ti seis armarios de varios anaqueles cada uno, llenos a reventar de ofertas de este tipo, y el dilema de que, si buscas algo concreto, o le echas tres horas al asunto para ver si hay suerte o directamente renuncias y lo pides en una librería más específica.


Otra posible fuente de gangas -o de ejemplares insólitos, raros y antiguos- es patearse las bouquineries que jalonan ambas riveras del Sena y que, salvo inclemencias del tiempo, suelen estar abiertas mañana y tarde, siendo frecuentadas por turistas y autóctonos por igual. Estos son pequeños puestecitos armados contra los muros que bordean el río y que exhiben productos que se prestan a este tipo de venta: souvenirs, libros, revistas, óleos y pinturas, quincallería, láminas antiguas, pequeños objetos de decoración y, por supuesto, bedés. Los que dedican mayor atención a tebeos y similares son más comunes en torno al Barrio Latino, por la cercanía de la universidad quizás, y al de Sant Germain-des-Prés, frente a la Ile de la Cité.

Puede ocurriros, como me pasaba a mi, que no andéis lo que se dice muy sobrados de tiempo y necesitéis un sitio donde todo esté más o menos localizable con facilidad. En este caso lo mejor es dirigirse a alguna de las librerías especializadas en BD que salpican las zonas más turísticas de París, por lo que las tendréis más a mano. Una de las más populares es la cadena de tiendas 'Album': las encontraréis alrededor del Boulevard Saint Germain, al que es muy sencillo llegar. Desde la catedral de Notre Dame sólo hay que atravesar el puente que queda más cerca, hacia el Barrio Latino, en sentido a La Sorbona y el Museo de Cluny. Una de ellas está dedicada exclusivamente a bandes dessinées y comic europeo actual (ver foto debajo), además del merchandising correspondiente: figuritas, postales, pegatinas, posters, etc. Frente a esta, haciendo esquina con la Rue de St. Jacques, se halla otra enfocada a comic americano, indie y manga, también con su propia sección de accesorios diversos, juguetes y cartas coleccionables, entre otras cosas. Me consta que hay una tercera que no debe de andar lejos, pero con estas ya tenía bastante.


En la zona también están ubicadas igualmente algunas librerías interesantes, más generalistas, pero que cuentan con fondos de BD mucho más abundantes y ordenados que las de cualquier tienda de libros convencional de aquí, como por ejemplo Gibert Jeune (modesta, pero en la que no faltan las novedades del momento) o Gibert Joseph Livres, con un espacio bien amplio de comic y manga (¡ojo a su apartado de BD de ocasión!)

Una apuesta siempre ganadora es echar un vistazo en cualquiera de las superficies Fnac que se levantan en varios de los arrondisements de la capital. Yo pasé por dos de ellas; la del eje empresarial de La Défense y la de un centro comercial a espaldas del Museo Pompidou. Y creedme, aquí es donde se ve la verdadera dimensión del negocio que rodea al comic en Francia: prácticamente media planta dedicada exclusivamente a BD, ordenada por autor y otros criterios, llena de público de cualquier edad y género (¡y alejada de la sección infantil, pardiez!) Será difícil que no acertéis a descubrir aquí lo que estáis buscando y, sin duda, os tropezaréis con muchos de esos "deseos publicables, increiblemente olvidados" (que dirían los amigos de Trazos y La BD) por los que tantas veces hemos rogado su edición en castellano. Un poco desolador, eso sí, observar no pocos ejemplos de trabajos realizados por autores españoles cuya publicación aquí es lamentablemente incierta.

Mis compras:
Intégral Johan et Pirlouit #1: Page du Roi,
Le dernier chapitre: Le bois aux Licornes,
Bienvenue chez les ch'tis. La BD adaptée du film,
Je suis cathare #1: Le parfait introuvable.


Con todo, al final he ojeado más que otra cosa, resistiendo ante tanta colección tentadora, y he sido bastante selectivo con mis compras, decidiendo reservar mayor presupuesto para otros aspectos del viaje (que París es un rato caro) o futuras adquisiciones a mi regreso. Ha sido una mezcla de entusiasmo, por los hallazgos y lo divertido de la experiencia, y pesadumbre al constatar lo atrasados que vamos respecto a Francia. Para los que me habéis preguntado durante estos días, finalmente pude conseguir el primer tomo del integral de Johan y Pirluit que está publicando Dupuis (hablaré más de esto en el monográfico correspondiente del blog) y lo que fue toda una alegría: la novelita gráfica, homenaje de Convard y Juillard, a los personajes. Se me escapó la formidable biografía de Peyo, escrita por Hugues Dayez, por la que estuve indagando en distintos sitios. Nada que no haya podido solucionar a mi vuelta, encargándola directamente vía web a www.chapitre.com (dado que no sé cuándo podré regresar a regiones francófonas). Por lo demás, desestimé bastantes cosas ante la posibilidad de que puedan salir aquí, así que me estuve centrando en mirar obras de improbable publicación en España.

Por último, no puedo olvidarme de destacar un hecho alucinante y que me parece casi impensable en nuestro país. Al visitar el Museo del Louvre, descubrí por pura casualidad que una de sus infinitas galerías albergaba una exposición temporal dedicada al comic, "Le Louvre invite la bande dessinée", que ha estado abierta al público hasta el pasado 13 de Abril (de modo que, afortunadamente, la pillé poco antes de su clausura). Se trata de una colaboración conjunta de varios autores, entre los que destacan Yslaire y Nicolas de Crécy, con el Louvre y ediciones Futuropolis para crear una colección de BD en la que confrontar sus universos con los del museo. La muestra consistía en varias láminas, bocetos y originales, surgidos tras la aparición de los primeros álbumes que han nacido de esta asociación. Los volúmenes que forman parte de esta iniciativa hasta el momento son los siguientes:

Période glaciaire, de Nicolas de Crécy (Octubre, 2005)
Les Sous-sols du Révolu, de M. A. Mathieu (Octubre, 2006)
Aux heures impaires, de Eric Liberge (Septiembre, 2008)
Le Ciel au-dessus du Louvre, de Bernar Yslaire (Mayo, 2009)
Rohan au Louvre, de Hirohiko Araki (principios de 2010)

Que se destinen espacios a una exposición de comic en un museo de la fama y magnitud del Louvre no es sino una muestra más de la consideración que alcanza este arte una vez traspasamos los Pirineos. ¿Veremos un día en El Prado algo parecido?

Recomendar la visita a París es una obviedad, pero al menos espero haberos transmitido una ligerísima idea práctica, dentro de lo que una breve estancia vacacional me ha permitido enterarme, sobre lo que se cuece por suelo parisino en el plano de esta afición con vosotros compartida. À plus tard!

20 comentarios:

Laureano Productions dijo...

Soy Mortadelo de la Ràpita, i me he decidido pasar por el blog de un agente de la TIA. Adelante con el proyecto ;)

Angux dijo...

"y no es plan de tener a tu pareja esperándote una hora mientras tú te afanas en dar con tal o cual comic"

No, no, para nada. Es mejor que te ayude a buscar ;D

Veo que al final has comprado "Je suis cathare #1: Le parfait introuvable"
Esperemos que algún día se publique por aquí.

Un saludo.

Jolan dijo...

Jajaja... no, si buscar, también buscó. Pero pasada la primera media hora como que me empezaba a dar cosa... :D

La temática de Je suis cathare, que personalmente me encanta, me hizo pensar en la dificultad de verlos publicados en castellano, de ahí que decidiera pillar el primero para probar. Pero ojalá me equivoque y nos sorprenda alguna editorial española. Desde luego, tiene muy buena pinta.

Saludos ;)

Pedro dijo...

Mataría por ese integral de Johan y Pirluit.

Pues no sé, pero cuando ellas van a Zara como que no tienen tantos miramientos.

Jolan dijo...

La verdad es que estos integrales de J&P son muy bonitos, Pedro. El primer tomo, además, cuenta con mogollón de extras, curiosidades sobre Peyo y la serie, y todas las historietas y gags de Johan en solitario, inéditas en álbumes. Si te atreves con el francés, te los recomiendo decididamente. Aunque no sé en qué narices está pensando Planeta para no publicarlos ya de una vez!

Caracrater dijo...

Yo, mejor no entrar, me moriria en una tienda de esas viendo tantas y tantas y tantas cosas y sin saber más dos vocablos en franchute.

iluvatar dijo...

Maginifica cronica Jolan, y cuanta envidia sana al leerla...

Nickrar_Dopi dijo...

Bonita crónica... si paso por París (algún día...) iré por los sitios que nombras :P
Qué ganas tengo de volver a Francia *suspiro*
Saludos!!

jose luis harmonies dijo...

Gracias, amigo Jolan, por esta crónica y por los consejos para las compras comiqueras. Yo, en Bruselas, practiqué lo de las compras de comics de segunda mano y me traje unos cuantos álbumes seminuevos a 3 ó 4 € cada uno. Y enhorabueana por la compra de ese integral de Johan y Pirlouit. Saludos!!

Nacho dijo...

Debo reconocer que desconocía totalmente tu existencia, pero al ver que te habías agregado como seguidor a mi blog la curiosidad me ha traído hasta aquí.

Sólo con ésta entrada me tienes ya como seguidor fijo y enlazado desde mi blog.

Saludos!

Jolan dijo...

Hola Nacho. Yo he llegado a "Tebeos y algo más..." desde La Cárcel y su contenido me ha parecido muy interesante. Nos leemos en adelante ;) Saludos!

jose luis harmonies dijo...

Por cierto, muy bonita y bien elegida la imagen de "París bajo el Sena" con la que abres el artículo. Ya había leído el comic de Spirou pero así vista fuera de contexto en principio no la reconocí.

Jolan dijo...

Habría querido que apareciesen los propios Spirou y Fantasio, pero a los muy puñeteros no les pillaba un buen plano con algo representativo de París tras ellos :D

Jordi dijo...

¡Ah, París! Recuerdo que me metí en la Fnac del Forum Des Halles y se me cayó el alma a los pies cuando vi la sección de BD. ¡Cuántos comics por comprar y todos en francés! Al final sólo me compré el tomo de La Mosca de Trondheim (por razones evidentes).

Pirluit dijo...

¡Hola, Jolan!

¡Caramba, qué viaje tan precioso! Yo en París estuve un día, pero fue porque nos pilló una ola de calor impresionante y preferimos volver a Bruselas.

De acompañantes y tebeos: yo, siempre que puedo, procuro viajar en compañía de gente a la que le guste el tebeo. Pero hasta un amante del tebeo muy paciente puede encontrarme insoportable cuando se trata de ir de tiendas. Cuando fui a Bruselas por primera vez, estuve 20 días, y una vez mi amigo se cansó y me dijo: por hoy nada de cómics, vamos a ver la catedral. Y en la catedral había... sí, amigos, lo han adivinado, ¡una exposición de cómics sobre la vida de no sé qué santo! Bendita ciudad.

En estos días he reencontrado un álbum de los muchos que me traje de esa visita, que se llama "Le Ruistre". ¿Alguno lo conoce? Va de un caballero errante con un escudero enano llamado Petitus (el enano). Dibujado en un estilo muy realista...

La verdad es que se cae el alma a los pies cuando ves todo lo que se publica por allí, con tanta calidad, y de lo que nosotros apenas si probamos. También me impresionó mucho la calidad que ha alcanzado Brousaille, que aquí sólo se publicó un tomo.

Me gustaría reivindicar la costumbre de revender los tebeos que ya hemos leído y comprar más barato en tiendas de segunda mano, que por allí pululan y se compra con buena calidad y muy buenos precios.

Como ya han dicho algunos, qué estupenda crónica, qué bonito viaje y qué sana envidia.

¡Nos leemos! ¡Saludos!

Jolan dijo...

Hola Pirluit!
Es lo que tienen de sorprendentes ciudades como Bruselas o París: ya sea en una iglesia o en un museo, de repente te encuentras exposiciones o eventos dedicados al comic. Ya sabes que a mi también me pierde Bruselas como ciudad para vivir. :)

Ni idea de "Le Ruistre", pero pinta bien. Veo que de una temática muy parecida a nuestros queridos J&P o a Perceván, no? Tampoco sabía que Brousaille se hubiera publicado aquí; sorprendido me dejas... ¿con el mismo nombre?

Sería bueno para los lectores que nosotros también tuvieramos la costumbre de revender y hacer circular los comics de esa forma. A falta de tiendas especializadas en ello, yo recurriré a ebay para deshacerme de algunos títulos que no voy a conservar por unas razones u otras. Así, saco espacio y pelas para otros que me interesa más adquirir.

Como siempre, gracias por tus comentarios! Te escribo pronto, y no creas que se me olvida la publicación del siguiente artículo para el monográfico de J&P ;)
Saludos!

Pirluit dijo...

¡Hola de nuevo, Jolan!

"Brousaille", de Frank Pé y Bom, se publicó aquí con el nombre de "Cabelloloco". Fue por Ediciones B, en 1990. Por cierto que el papel es de pésima calidad, no hace tanto tiempo y ya amarillea que da gusto.
Subtitularon la historia como "Las Ballenas Públicas", y no tiene número. Creo que no forma parte de ninguna colección. En la contraportada menciona que esa historia obtuvo dos premios en sendos festivales de bd.

"Le Ruistre": no tiene nada que ver con Johan y Pirlouit, pues es una historia muy realista, que muestra una Edad Media muy cruda, con violaciones y asesinatos en cada página. El Petitus es simpático y de lo más pícaro, en algunas cosas sí recuerda un poco a Pirlouit (por ejemplo, en una lucha con un tío enorme en la que él gana empleando tretas parecidas), pero ya está. Me llamó la atención que las palabras, muchas, están en francés medieval, con lo que ya es más difícil de leer todavía. Yo sólo lo entiendo por encima. El Ruistre, que se supone que es "el bueno", en realidad es un chulo que se busca la vida como puede.

Yo tengo el primer tomo, "Montorgueil". El autor es Jean-Charles Kraehn.

¡Ánimo con ese artículo! Seguro que será muy jugoso de leer.

Jolan dijo...

Pirluit:Veré si localizo esa historieta de Brousaille, pues tuve curiosidad por este personaje desde que descubrí su mural en Bruselas. En cuanto a Le Ruistre, por lo que cuentas, entiendo que es un enfoque de la Edad Media más al estilo de Bois-Maury; nada que ver con la visión Peyo del mismo periodo.

Pirluit dijo...

Efectivamente, está mucho más en esa línea.

En cuanto al primer Broussaille, es mucho más caricaturesco (en diseño) que el actual, dónde va a parar.

Conque estuviste en el mural de Rue Le Lombard... ¡Pues justo enfrente había una tienda de segunda mano en la que, el año pasado, encontramos un ejemplar del libro de la película de "La Flûte à Six Schtroumpfs", 1975!

El mural de Broussaille tiene truco, ¿te fijaste? (Si no, en el libro "La Bedé dans la Ville" viene explicado). ;-)

Jolan dijo...

Creo que estuve husmeando un poco en esa misma tienda, Pirluit, jeje.

Sí, el mural de Broussaille se reproduce dentro de si mismo. Muy chulo el detalle.

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