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sábado, 14 de marzo de 2009

Thorgal (XI): Los ojos de Tanatloc

Rosinski - Van Hamme (1986)
Norma editorial. Colección Pandora nº 9
Edición original: Les yeux de Tanatloc


Atención: este artículo puede revelar detalles sobre el argumento.

El grupo compuesto por Thorgal, Aaricia, Kriss de Valnor y Tjall se abre camino a través de la gigantesca selva amazónica que se interpone en su objetivo: la ciudad de Mayaxatl, donde reina el temible dios Ogotai. Privados del guía que les hubiera conducido por estos territorios prohibidos, se enfrentan a multitud de peligros, muchos de ellos propios del entorno hostil que atraviesan (la agresiva fauna del lugar, las deplorables condiciones de la jungla, las patrullas de los Chaams, etc.) pero también originados por las fricciones que surgen entre unos y otros: las quejas constantes de Tjall, la tensión permanente -que a menudo llega a las manos- entre Aaricia y Kriss e incluso la traición. La situación se agrava cuando Thorgal cae presa de las fiebres que le provocan todas estas circunstacias adversas, lo que sin quererlo le pondrá en contacto con Jolan y con recuerdos que se hallaban desterrados en lo más profundo de su memoria.


Por su parte, tras una frustada tentativa de huída por el desierto de Qâ, Pie-de-Árbol y Jolan continuan bajo custodia como garantes de la misión llevada a cabo por los suyos. Cuando el agonizante dios de los Xinjins, Tanatloc, oye pronunciar el nombre de Thorgal entre los miembros del grupo que va en busca de Ogotai, le invade la inquietud de una terrible revelación. Pronto hace llamar a Jolan junto a su lecho de muerte para contarle la misión en la que se ha embarcado Thorgal, pero sobre todo para confesarle los orígenes de su padre y hacerle partícipe de los extraordinarios poderes que, por herencia, le han sido otorgados. Los recelos iniciales de Jolan hacia este dios tan cercano se transformarán en una intensa unión espiritual entre ambos para ayudar a Thorgal a superar las dificultades de la búsqueda.

Este álbum, que constituye el corazón de la saga de Qâ, permite consolidar muchas de las cosas que ya conocíamos o sospechábamos acerca del pasado de Thorgal. En una serie cuya trayectoria se extiende durante más de treinta años en el momento presente, volúmenes como Los ojos de Tanatloc confirman el mérito de Van Hamme, que va encajando las piezas del puzzle entrega tras entrega, dando cohesión al devenir existencial del héroe, ligando los sucesos narrados con los de varios números atrás: en este caso con la historieta corta que aparecía en El hijo de las estrellas. Por entonces era Thorgal quien, como ahora Jolan, recibía el conocimiento de pertenecer al pueblo de las estrellas, del que cuatro generaciones se juntan en las páginas de esta saga.


Especialmente esclarecedora es la historia de Tanatloc, o Xargos, erigido en protector de los Xinjins frente a la locura de su yerno, que amenaza la seguridad de la Tierra, como cruel es también el destino al que asiste en sus últimos días, viéndose inductor de un posible parricidio. Al depositar el testigo en su bisnieto Jolan, se cierra una etapa del pasado y se da pie al futuro inicio de otra nueva, derivada de esta, que tendrá lugar en ulteriores números de la colección.

De nuevo los personajes cobran una vitalidad fundamental, constituyendo uno de los principales atractivos de la historia de Qâ. Se mantiene una perfecta alternancia entre las dos líneas de desarrollo paralelo, la de Thorgal y la de Jolan, que aunque en este número no se encuentren aún de forma material, sí lo hacen con mayor intensidad en una circunstancia extrema: una constante a lo largo de toda la colección, en la que padre e hijo se salvan mutuamente de los avatares que zarandean sus respectivas vidas. Kriss despliega sus artificios (y sus encantos) a conveniencia, siempre movida por la avaricia y la sed de gloria, mostrándose artera y seductora a la vez, como ya comenzamos a ver anteriormente. Con Aaricia lleva sus rivalidades hasta el extremo, a tal punto de separar momentáneamente el grupo, con un Tjall que pagará caro el dejarse llevar por sus debilidades. Entretanto, de su relación con Xargos, Jolan asume por primera vez sus capacidades sensoriales de forma consciente. A partir de ahora, sabrá que cuenta con esta nueva habilidad en lo que pueda obtener de ella para beneficiar a su familia, aunque todavía no ha aprendido a dominarla.


Rosinski sigue llevando la expresividad a los niveles más altos y moviéndose con maestria entre parajes selváticos y la ciudad en las rocas, que predominan durante casi la totalidad de la aventura, si exceptuamos la lámina desértica que abre el álbum (o los escenarios holográficos que observa Variay, regente de los Xinjins). A destacar la portada, como concisión de la splash-page que nos encontraremos en el interior; un recurso inevitable al tomar en consideración el pasado, ya abundante en aventuras, encuentros y situaciones de lo más diversas, del héroe. Como ya indicaba en la reseña anterior, el país Qâ se ilustra cual correcto reflejo de las culturas precolombinas, lo que se corrobora al referir al pueblo de los vikingos como los venidos 'del norte, más allá de las grandes aguas'. Algunos de los topónimos empleados también se prestan a esta intención de los autores; algo que comentaré para el próximo artículo.


La narración no se detiene aquí y nos prepara para lo que se avecina en el siguiente número; un torbellino de sucesos que dispondrán la escena final y el punto álgido de la saga. À suivre...

Ex-libris y portada de la mítica revista Tintín,
dedicados al ciclo del país Qâ


Para terminar, una recomendación que ya he añadido a la lista de enlaces del blog: la página Thorgal, le Deuxième Monde. Noticias, curiosidades, todo sobre los productos derivados... un ejemplo más de lo mucho que se puede contar sobre esta maravillosa colección.

11 comentarios:

Angux dijo...

solo decirte que estás haciendo un trabajo estupendo con este monográfico Jolan.
Mis felicitaciones.

Un saludo.

Jolan dijo...

Gracias, Angux. ;)
Yo me lo estoy pasando bien con la relectura y haciendo los artículos, ya que al ser mi serie favorita tenía ganas de hacer mi pequeña aportación, a pesar de la lentitud con que lo llevo.
Saludos!

Ferrolobo dijo...

Hola Jolan, yo también te felicito por tu trabajo, por tu dedicación y por el gusto con el que lo expones todo.
Puede que este no sea el lugar más indicado pero quería hacerte una pregunta: ¿Conoces un comic antiguo que se llamaba "Hector, adalid de almogávares?
Ya sabes que pertenezco a na asociación para la recuperación de la memoria histórica de los almogávares y hace tiempo que andamos tras él.
Gracias y perdona la intromisión.

Jolan dijo...

Hola Ferrolobo. Pues la verdad es que nunca he oído hablar de ese comic. ¿Realmente es muy antiguo? Si algún día lo veo por ahí, sin duda te pondré sobre aviso. Saludos! ;)

Caracrater dijo...

Ese de Hector de los almogavers me suena mucho de haberlo leido en los trinca de mi hermano mayor y me gustaba mucho. Si puedes recurrir a alguna biblioteca o a alguna colección donde este la revista TRINCA ahi lo encontraras.

Aunque no estoy seguro del todo, ya saben que la memoria renquea.

Genial esta disección de Thorgal número por número, Jolan.

Jorge Iván Argiz dijo...

¡Genial como siempre!

Enrique Jaramillo dijo...

Ademas de las muchas alabanzas a este ciclo que he leido en los comentarios, a titulo personal me subyugan las aventuras relacionadas con la cultura Maya. mas sobre todo si es en historias en donde se contraponen 2 conceptos que no solemos asociar, como el mundo escandinavo-vikingo y el de las culturas imperiales americanas contemporaneas. (o en otro contexto cuando a personajes romanos los vemos llegar a la china imperial, etc.).

Genial, Jolan, como siempre.

Jolan dijo...

Hola Enrique! Un placer tu paso por aquí! Te agradezco enormemente tus comentarios y la hartazón a leer que te habrás dado... Me alegra mucho ver que hay gente que está siguiendo el monográfico. Lástima no poder llevarlo un poco más al día; es una cuestión de tiempo libre. Pero bueno, poco a poco voy avanzando y mi objetivo, naturalmente, es reseñar la totalidad de la obra y comentar otras cosas relacionadas con ella.

Coincido de pleno con muchas observaciones que has hecho. La emocionalidad de esta magnífica colección, esos finales que nunca dejan indiferente y, por supuesto, el gusto por la habilidad narrativa de Van Hamme y el arte de Rosinski.

Espero verte por aquí a menudo! Un saludo!

Olrik dijo...

Los ojos de Tanatcloc, este me ha parecido buenísimo.
Kriss seduce Tjall (y de que manera con esa visión de la musa desnuda bajo una cascada de agua?,Tjall traiciona a Thorgal, Thorgal no perdona a Tjall, Aaricia demuestra buenas dotes de guerrera ... Tanatloc es un terrícola tomado por Diós que resulta es el padre de Thorgal .. que bueno. A momentos me recuerda a Star Wars con esas relaciones paternofiliales hasta el nombre Varth recuerda al reverse tenebroso. Luego cuando dejan al niño en una cápsula en el mar porque naufragan, me recuerda a Marlon -Jor el-Brando dejando al bebé en la cápsula espacial momentos antes de explotar Kripton.. Luego están los poderes de Jolan que es tomado por Diós también ... mezclado con civilización Maya ... Realmente lo he disfrutado.

El punto cómico lo pone pata de arbol, al que retiran su pata palo para que no se vuelva a escapar, es cuando suelta una retahila de insultos dignos del mejor Cap Haddock.

Jolan dijo...

Buen resumen el de tu comentario, Olrik. Con sólo una precisión: que Tanatloc es el abuelo, no el padre, de Thorgal. Y muy acertada la comparación Star Wars-Superman; ya sabemos que Van Hamme picotea un poco de aquí y de allá, quizá por eso sus guiones son garantía de éxito. Jeje, no había identificado a Pie-de-Árbol como Haddock, pero también en este caso el símil es muy apropiado. :D

Saludos y gracias por ir dando tu opinión de los álbumes que vas leyendo de esta maravillosa saga.

Olrik dijo...

Gracias por el cumplido Jolan.
Si si, ¡¡vaya lío de familia !! sería el abuelo de Thorgal

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