Una web de opinión sobre el género fantástico y de aventuras en todos sus medios.

martes, 22 de septiembre de 2009

Trescientos dragones


Trescientos dragones es una pequeña novelita de Tayra Lanuza basada en el universo de Entre Tinieblas, serie de cómic dibujada y escrita por Jordi Bayarri de la que ya he hablado por aquí otras veces. Se trata del primer libro de relatos inspirado en esta colección.

Entre Tinieblas se ha convertido en una de las sagas de fantasía heroica de producción propia más novedosas de los últimos años y hasta la fecha estaba siendo publicada por Aleta, ahora reconvertida en sello de Dolmen. Con el firme propósito de ser una aventura por entregas ya va por su quinto número, con un sexto en preparación, casi terminado. Cuenta con el premio Expocómic 2007 a Mejor Guionista Nacional en su haber, que respalda la dedicación de su autor en el desarrollo de este mundo de fantasía, cuyo imaginario ya permite la creación de historietas alternativas como esta, en prosa, y bien podría dar lugar igualmente a otras nuevas en viñetas de sus personajes principales por separado; un proyecto que, al menos de momento, parece aparcado.

La autora de este ameno relato, Tayra Lanuza, muy próxima al entorno de Bayarri y colaboradora del dibujante en algunos de sus trabajos (como el muy reciente Darwin: la evolución de la teoría), conoce de primera mano el mundo de Entre Tinieblas y, si bien ha escrito numerosos artículos para publicaciones de otros ámbitos, esta puede considerarse su primera incursión en la ficción; hemos de decir que cumpliendo satisfactoriamente el cometido de entretener y ampliar los acontecimientos de la serie regular, que es de lo que se trata. Curiosamente, Trescientos dragones se escribió antes incluso de que fuese publicado -que no concebido, claro está- Piel de dragón, la precuela de Entre Tinieblas.


Bajo un título engañoso (pues aunque los dragones sean una de las míticas criaturas que moran Anthaggar, no aparecen en esta historia, sino que va en otro sentido) el argumento se mueve entre dos líneas de acción paralelas, en primera persona y separadas por capítulos que alternan la actuación de sus protagonistas: el elfo Ávalar y Beryl Medio-dragón, personaje de aparición esporádica y héroe principal, respectivamente, de Entre Tinieblas. Dos viejos conocidos (o no de hace tanto, en realidad) que se ven involucrados cada uno por su cuenta en una misión relacionada con una misma mujer. Mientras que para Beryl tiene que ver con el ejercicio de sus funciones como cazademonios y espada de alquiler poco corriente, en el caso del elfo corresponde con su necesidad de socorrer a una dama en apuros, sobre todo si esta es de una belleza sobrecogedora, durante uno de sus muchos vagabundeos. Enseguida se adivina que sus caminos se entrecruzarán una vez más, confluyendo en el desenlace de la novela.

En apenas 60 páginas y con un mínimo puñado de personajes, se maneja una ligera y dinámica trama, bien escrita y respetando la ambientación original de la obra, que la autora sitúa cronológicamente entre el final de Piel de dragón y antes de que comiencen a discurrir las aventuras de Entre Tinieblas (o al menos así se intuye de la mención a Theera y que, en cambio, aún no haya indicios del encuentro con Dsedraj).

Las ilustraciones que adornan la narración, naturalmente, corren a cargo de Jordi Bayarri y sin lugar a dudas ayudan a unificar el texto con la imagen interna que poseemos de la obra en su conjunto por la parte que el conocido trazo del valenciano ya implica para los seguidores de la misma.


Por ahora, la novela se distribuye principalmente vía web a través de la tienda online de la página de Bayarri, que se ha encargado directamente de su edición. Desde el siguiente enlace podéis acceder a la descarga de un avance de lectura, que contiene el primer capítulo completo. Previsiblemente, en un futuro no lejano aparecerá la segunda entrega de esta serie de relatos cortos, que en esta ocasión estará dedicada al enigmático Dsedraj de Somyr.

Se lee en un rato. Os animo a disfrutarla mientras esperamos la salida de Mi esposa, mi vampiro (sexta entrega de Entre Tinieblas, que Jordi estima para este próximo Expocómic), sobre todo si ya sois fans de la serie y queréis completar lo publicado o bien a los que deseáis introduciros en ella.

Por último, como habrés deducido de lo dicho anteriormente, creo que conviene recalcar una cuestión que muchos lectores se habían preguntado. ¿Hay vida para Entre Tinieblas más allá de Aleta? ¡Claro que sí! Y para despejar dudas sobre su continuidad, Jordi Bayarri asegura que su publicación seguirá adelante, manteniendo el mismo formato que ha lucido hasta ahora. Para más detalles, nos recomienda estar atentos a las últimas informaciones que irán apareciendo en su web Anillo de Sirio.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Fábulas: leyendas en el exilio


Érase una vez...
Ése sería un comienzo típico... si esta se tratase de la típica historia de fábula. Pero no lo es, porque las Fábulas de Bill Willingham van más allá del acervo de cuentos que generación tras generación se nos ha ido transmitiendo desde niños. Si juntamos a todos los personajes del folclore clásico (o a una enorme cantidad de ellos) que ha dado la imaginación de multitud de autores a lo largo de varios siglos, los sacamos de sus reinos de fantasía, establecemos una compleja red de relaciones entre ellos respetando la tradición oral y sus orígenes y por último les catapultamos a nuestro tiempo y nuestro mundo... ya lo tenemos: una de las series de mayor tirón de la línea Vértigo/DC que en nuestro país se viene publicando con una correcta regularidad de aparición y formato por Planeta de Agostini y de la que cada nueva entrega es calurosamente acogida por un alto número de seguidores.


Muy poco ducho en el campo de procedencia de este cómic americano, reconozco sin embargo en Fábulas a una de esas colecciones que conviene no dejar pasar sin al menos echarle un vistazo y creo que no dejan indiferente a nada que se le dé una mínima oportunidad. Si bien es verdad que no es mi primer encuentro con la serie (anteriormente ya pasó por mis manos el Mil y una noches de nieve, tomo que en realidad está fuera del hilo cronológico principal). Precisamente gracias a esa toma de contacto y porque la creación de Willingham tiene un algo que engancha con facilidad, este verano me decidí a retomar (casi más bien a comenzar) el hilo de su lectura, siendo bastante satisfactorio el resultado. Y lo hice por donde es más lógico empezar: por el principio, con el volumen doble que recoge las aventuras Leyendas en el exilio y Rebelión en la granja, que ya llevaba un tiempo esperando en mis estanterías.

¿Y de qué va todo esto de Fábulas? Pues aunque ya lo contaba más o menos al hacer el comentario del Mil y una noches de nieve, por si todavía hay alguien a quien no le haya llegado ni siquiera de oídas la temática sobre la que versa esta estupenda serie (que ya es de extrañar), recordemos que la idea general parte de la guerra que libra un imbatible personaje escondido bajo el nombre de El Adversario (en estos primeros números todavía de identidad oculta), que se desencadena en las Tierras Natales, los territorios donde habitan los personajes de los cuentos de siempre. La marcha de conquista, captura y esclavización que este enemigo de todos somete sobre las fábulas que no se unen a su causa, les obliga a buscar un portal mágico por el que huir hacia un sitio más seguro. Paradójicamente, el refugio al que van a parar es una contemporánea ciudad de Nueva York, que no parece el lugar idóneo para unos seres de su naturaleza. Así, la gracia de las aventuras que les deparan desde entonces proviene justamente del contraste con la dura realidad y el choque contra el asfalto de una ciudad moderna tan impropia para la imaginación, donde el paso de la fantasía a la rutina diaria de los mundanos -como ellos nos llaman- supone un serio golpe emocional.


Lo mejor para profundizar en esta sociedad formada por seres míticos de todo tipo y entender su estructura es adentrarse en la historieta que abre el volumen, Leyendas en el exilio, un relato de investigación y misterio que de forma paralela al hilo argumental nos va desvelando el entramado de relaciones que constituyen la secreta Villa Fábula. Como teniente alcalde de la comunidad Fábula, hospedada en su mayoría en un discreto complejo privado -protegido de miradas ajenas- que sirve de viviendas para muchos de sus componentes y como oficinas para el gobierno en el exilio, Blanca Nieves tiene que lidiar con multitud de problemas y sacar adelante todo el trabajo sucio. Una nada fácil tarea, ya que a pesar de la amnistía general que establecieron a su llegada al nuevo mundo, con la intención hacer tabla rasa y puesta en común ante una futura lucha contra el Adversario para recuperar sus hogares, muchos de los viejos rencores aún perviven entre ellos.


Por tanto, aunque gran parte de los antiguos villanos de cuento se han reciclado y canalizado sus malos hábitos en cosas más constructivas (en el Lobo Feroz, por ejemplo, recaen ahora precisamente las labores policiales de la comunidad), la sospecha pende sobre todos cuando la desaparición de Rosa Roja -hermana de Blanca Nieves- apunta a un brutal asesinato que amenaza el delicado equilibrio sobre el que se sustenta el colectivo fabulístico. Una buena cantidad de personajes populares desfilan por esta aventura: además de los ya mencionados como protagonistas, aparecen el Príncipe Azul, Jack de las habichuelas mágicas, Pinocho o Barba Azul, entre otros.


Rebelión en la granja entronca directamente con los sucesos de la historia anterior. Si uno ha leído la obra homónima de Orwell no le será difícil deducir que se trata de un ingenioso thriller político, que se sitúa esta vez sobre la comuna a la que han tenido que ser relegadas, para no ser descubiertas por los mundanos, todas aquellas fábulas de aspecto no humano. Naturalmente, los que tienen que padecer el destino de vivir en la granja, oculta en una extensa parcela al norte del estado de Nueva York, no se sienten muy contentos con esa distinción. En una de las visitas de rutina que Blanca Nieves tiene que realizar periódicamente al lugar, se acabará viendo inmersa en una revuelta capitaneada por los tres cerditos, una Ricitos de Oro con muy mala baba y las criaturas de El libro de la selva, de Rudyard Kipling, donde el juego de lealtades y traiciones desemboca en una conclusión inesperada.


De forma redonda, el volumen presenta los dos escenarios principales dentro de los que se desarrolla la colección. Además, nos deja una idea muy clara de la reinterpretación que Willingham hace de los cuentos clásicos y, sobre todo, de la evolución que han sufrido sus personajes al tener que adaptarse a los usos y formas de nuestro mundo, lo que da lugar a uno de los aspectos más atractivos, a mi modo de ver, de Fábulas. Por ejemplo, la pragmática Blanca Nieves, protagonista indiscutible, divorciada del Príncipe Azul (ahora un vividor sin escrúpulos) después de que este le fuera infiel, se revela como una líder despierta y competente. O el reformado Lobo Feroz, que en su papel de sheriff parece que hubiera ejercido de perfecto detective toda su vida antes de ser la terrible bestia que asaltaba los bosques. El siempre chanchullero Jack de las habichuelas, novio de la resentida Rosa Roja, también da un juego enorme (tanto es así que actualmente cuenta con su propio spin-off). Asimismo hay otros personajes para nosotros menos conocidos que adquieren bastante relevancia, como el Chico de Azul o el Rey Cole, que proceden de cuentos de origen anglosajón e igualmente han sido reinventados bajo la brillante perspectiva del autor. Unos y otros se han resignado a sus nuevas vidas: ocultan sus trapos sucios como cualquiera y ejercen trabajos comunes, dicen tacos o se entregan a vicios modernos... En definitiva, el destierro les ha investido de una psicología totalmente nueva, para disfrute de los lectores que al fin podemos comprobar que aquello del 'fueron felices y comieron perdices' no era totalmente cierto.


La intención de Bill Willingham consistía en abarcar diversos géneros por cada arco argumental que compone la serie, como hemos visto en este primer volumen: el suspense, la aventura, las tramas de un cariz oscuro que ironizan aspectos de la realidad, incluso el relato romántico... si bien los acontecimientos que van a ir sucediendo parecen apuntar un giro hacia un tono algo más fantástico, aunque la alternancia de temáticas siga siendo una constante.

No hay mucho que pueda contar de los autores debido a mi desconocimiento de sus respectivas trayectorias. Otra de las obras más conocidas de Willingham fue Elementals, serie de superhéroes de hace unos cuantos lustros, pero sin duda es Fábulas con la que su nombre ha vuelto a saltar a la palestra y se ha hecho grande dentro de la profesión. El apartado gráfico de Fábulas ha corrido a cargo de un amplio equipo creativo de artistas, entre los cuales el más destacado y que más veces ha repetido al dibujo es Mark Buckingham, de quien cabe resaltar una indudable inspiración de Jack Kirby y la profusión con que suele adornar los márgenes de las historietas. Personalmente, también me ha parecido muy interesante el estilo de Lan Medina, que junto a Buckingham hace un codo con codo en este tomo inicial. Pero no podría dejar de mencionar el excelente trabajo del portadista habitual de la colección: James Jean, que en cada cubierta nos regala una bella muestra de buen hacer y maestría con los lápices (recientemente Planeta ha publicado un libro con un compendio de sus mejores portadas). En general, y pese a tratarse de un estilo al que no estoy demasiado acostumbrado, el aspecto global de Fábulas me resulta visualmente muy agradable.

El futuro de la serie por ahora se sigue anunciando esperanzador, cuando ya se han sentado las bases del guión hacia una meta más próxima a la espada y brujería, pero hábilmente combinada con brochazos de realismo, que se centra en la preparación del contraataque de las fábulas para el ansiado regreso a sus Tierras Natales. De momento, su trayectoria hasta la fecha ya le ha procurado una valiosa conquista: la de los premios Eisner en diversas categorías a los que ha sido nominada en varias ocasiones.

Respecto al tomo que tenemos entre manos hay que decir que la edición de Planeta es impecable: además de incluir un interludio y epílogo escritos por Bill Willingham, tiene el acierto de recoger todas las portadas de los comic-books que en su momento componían ambos relatos (formato en el que fueron originalmente publicados en USA). Teniendo en cuenta la ya citada calidad de Jean, esto era sin duda una cuestión que no podía dejarse de lado.


Ya que estoy seguro que no será mi último encuentro con Villa Fábula, seguiremos hablando en otra ocasión de este interesante cómic. Continuando la línea cronológica, la próxima entrega a leer sería Una historia de amor, en tanto que el número de más reciente publicación es, si no me equivoco, La gran guerra.

Para saber más, recomiendo no perderse el extenso y magnífico artículo (incluida entrevista al autor) de Zona Negativa, así como un completo webfan dedicado al universo de Fábulas. También podéis deleitaros con un precioso ex-libris del portadista en La Caraviñeta. Y colorín, colorado... este cuento aún no se ha acabado.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Percevan (VI): Las Llaves de Fuego

Luguy - Léturgie - Fauche (Dargaud. 1988)
Grijalbo/Dargaud (1988 - redistribución Norma: 2008)
Edición original: Les clefs de feu

Atención:
este artículo puede revelar detalles sobre el argumento.

Ya estamos de regreso, al igual que Perceván de vuelta desde el desierto de El Jerada, sin saber que apenas puesto un pie en su tierra va a meterse de lleno en un nuevo periplo de imprevistas consecuencias que se prolongará durante los próximos tres álbumes. En efecto, con Las Llaves de Fuego se inicia la que hasta ahora se ha convertido en la aventura más larga del Perceván de Luguy y Léturgie (también de Fauche, que hace en esta trilogía su última aportación a la serie por el momento) y se ha venido a llamar el Ciclo de Ainock.

Una macro-historieta, coloreada en sus tres volúmenes por Chagnaud y Ducasse, que en Francia goza desde finales de 2005 de una edición renovada en un integral bajo el título Les ombres de Malicorne (Las Sombras de Miunicornio), al que acompaña un cuaderno de bocetos de 8 páginas. Integral que, por cierto, constituye la última novedad aparecida en el país galo sobre Perceván en esta espera en la que Dargaud -no se sabe exactamente por qué motivos- mantiene a los seguidores de la colección y que parece va a continuar hasta bien entrado el 2010.

Sobre el álbum presente podemos decir que nos introduce en una de esas aventuras que supone una carrera alocada en un pulso constante contra las fuerzas del mal y acaba cobrándose de nuestros héroes un alto coste. Un mítico escudo capaz de desencadenar el infierno sobre la tierra -creado muchos siglos atrás por Ainock, un hechicero enloquecido- y actualmente bajo custodia del poderoso mago Sharlaan para evitar una catástrofe, ha sido sin embargo robado delante de sus propias narices. Obviamente, en manos malintencionadas se vuelve una amenaza terrible: es una de las llaves que garantiza el acceso a nuestro mundo a un ejército de guerreros del averno, que algún ser maléfico parece tener la intención de poner a su servicio con la ayuda del nigromante Cienciencias. Para activar las fuerzas del escudo es necesario además conocer una segunda clave que haga realidad semejante pesadilla: la ubicación donde espera inmóvil esta tropa de guerreros invencibles.


Sharlaan apela al caballero pelirrojo y su gordo compañero para que le ayuden a impedir la tragedia, bien sea interceptando a los ladrones del mortal artefacto (quienes no son otros que el inefable barón Piedramuerta y su palurdo sirviente Polémic), bien acudiendo a proteger al honorable señor del castillo de Monterrojo, heredero de Ainock el Viejo, la única persona que aparentemente podría conocer el secreto del lugar que alberga la hueste del infierno, cuya intachable reputación le aleja de parecer sospechoso del hurto y de ser capaz de un plan tan macabro.

Una vez más, Perceván y Kervin toman las riendas de sus monturas y emprenden la misión que Sharlaan, más intrigante de lo que nos pudo sugerir en su anterior aparición, les ha encomendado. Pero las señales de este camino no hacen sino advertir al caballero de un inexorable destino, oscuro y peligroso como nunca antes. Uno de los episodios más graves en la vida de Perceván está a punto de hacerse realidad. Y es que los héroes, tan falibles como el resto de los hombres, no siempre salen victoriosos de sus causas...


Los autores parece que quisieron reconciliarse con el lector en esta aventura, que después de la historieta anterior, que no acabó de convencer a muchos (sobre todo tras la calurosa acogida que en su momento recibió El País de Aslor, uno de los títulos predilectos) recupera a algunos de los personajes que mejor calaron entre su público. Tal es el caso del mago Sharlaan, al que dotan de la misma ambigüedad a la que en un primer momento nos inducía Balkis (no presente en este álbum, pero sí en los dos siguientes que componen el ciclo) antes de descubrir abiertamente sus intenciones. Pero sobre todo del dúo, más digno de lástima que de temor (pese a su carácter antagonista) formado por Piedramuerta y Polémic, que vuelven a aportar la mayoría de las escenas cómicas, compitiendo directamente con el siempre ocurrente Kervin, sobre todo en su incesante intercambio de golpes y exabruptos. Este par de patanes parece condenado a saltar de saga en saga para, con su torpe actuación, acabar poniendo en algún aprieto a Perceván: lo hicieron durante el ciclo de Ingaar, tendrán un papel frecuente en este de Ainock y reaparecerán de nuevo en el del Apocalipsis. Genio y figura...

Los escenarios, tan coloristas como siempre, siguen estando llenos de detalles como es costumbre en Luguy, del que admirablemente se puede afirmar que hasta el momento no se nota cansancio en el trazo. Yo, que soy un loco de los castillos, no puedo por menos que agradecer las fabulosas edificaciones que el dibujante nos muestra durante estas páginas en su libre interpretación de la Edad Media: la pequeña residencia de Monseñor Guillaume, Monterrojo, Miunicornio; a cada una de las cuales aplica el aire que desea conferirle y transmitir al lector, la acogedora luminosidad del primero, la opulencia y el tétrico ambiente ruinoso respectivamente de los otros dos. Otro tanto se puede decir de los vivos paisajes.


Entre las 'estrellas invitadas' que se cuelan tan a menudo en los álbumes de la serie, tenemos en esta ocasión a unas de lujo. Nada menos que el propio Régis Loisel aparece caricaturizado en la figura del director de la compañía de comediantes que comparte velada nocturna con nuestros protagonistas. Simpático homenaje de los autores de Perceván a un compatriota y amigo, brillante autor de bande dessinée, que además no está solo, sino que cuenta con la grata presencia de su Pelisse, de La Búsqueda del Pájaro del Tiempo, fielmente caracterizada en el personaje de Malice, pitonisa que leerá el porvenir de Perceván de la palma de su mano haciéndole la más funesta de las predicciones, que el caballero no creerá.


Cierra el círculo de feriantes un pintoresco domador de osos que es la fotografía misma en viñetas del coguionista de la serie, Xavier Fauche, ataviado con una vestimenta escocesa, ya que es originario de este país. Por si fuera poco, otro colega de profesión (Jean-Pierre Dirick, autor prácticamente desconocido por aquí) queda reflejado en papel como el señor Gregorio de Ainock.

Esta entrega supone un verdadero contrapunto con las anteriores, al tener uno de los finales más tenebrosos hasta ahora vistos, que sentará precedente para la conclusión de futuros álbumes. Y es que, desde luego, la colección adquiere una mayor madurez y crudeza a la hora de contar las cosas que se irá acentuando progresivamente, no por ello dejando de lado un evidente carácter humorístico y juvenil (a pesar de que yo siempre he defendido que, aún dentro de su línea, 'Perceván' posee un tono más serio que el de otras obras en la misma vertiente francobelga al contemplar, por ejemplo, la muerte y la pérdida de una forma más realista). Sin duda, la última página logra dejarnos estupefactos e inevitablemente enganchados a su inmediata continuación. Seguiremos ahondando en esta épica trilogía con su siguiente volumen: Los Señores del Infierno.

domingo, 9 de agosto de 2009

Cerrado por vacaciones


¡Llegó el momento de descansar un poco! Cierro el blog por vacaciones durante unas cuantas semanas, ya que pasaré casi todo Agosto fuera y, aunque tendré que volver unos días a fin de mes por cuestiones de trabajo, estaré ausente de nuevo a primeros de Septiembre.

Así que al ya relajado ritmo de actividad del blog se une el receso vacacional, pero prometo regresar con las pilas cargadas tras este periodo de reposo.

¡Tan sólo desearos que disfrutéis de vuestras propias vacaciones y nos leemos a la vuelta!

domingo, 26 de julio de 2009

Lecturas veraniegas

¿A la playa o a la montaña? Donde sea, pero con un buen libro o cómic bajo el brazo. Ahora que la estación estival nos concede algo más de tiempo libre, aquí van unas poquitas propuestas personales con las que ocuparlo. Como siempre, se admiten sugerencias...
¡Que disfruten ustedes de las vacaciones!

El listado es susceptible de actualizaciones y/o modificaciones.


LANFEUST DE TROY (Integral vol. II)
Planeta de Agostini
Colección BD - Volumen II de II
Guión: Christophe Arleston
Dibujo: Didier Tarquin
Formato: Libro cartoné, 228 páginas, color
Fecha de salida: Agosto 2009
P.V.P. 19,95 €


Pues ya tenemos aquí el segundo y último tomo del integral de Lanfeust. Es de agradecer que Planeta se haya apresurado en cerrar la saga principal de esta estupenda obra de fantasía heroica y que tanto calidad como precio de la edición se mantengan intactos. Además, seguro que después del verano tendremos nuevas noticias de Troy y sus cada vez más numerosos ciclos.

En el mundo de Troy, donde todos poseen un poder, Lanfeust es un aprendiz de herrero que puede fundir el metal. Al entrar en contacto con una espada llegada de un lejano paraje, se despierta en él una fuerza excepcional: ahora ya no dispone de un solo don… dispone de un poder absoluto e ilimitado. Acompañado del sabio anciano Nicolaso y de sus dos hijas, de carácter muy dispar, Lanfeust se ve arrastrado a un torbellino de aventuras que le llevarán a cruzarse con las más incongruentes, sorprendentes y peligrosas criaturas…

--------------------

CRÓNICAS DE LA ERA GALÁCTICA: EL ÚLTIMO TROYANO (I)
Planeta de Agostini
Colección Especial BD - Volumen I
Guión: Valérie Mangin
Dibujo: Thierry Démarez
Formato: Libro cartoné (tamaño BD-book), 296 páginas, color
Fecha de salida: Agosto 2009
P.V.P. 25 €


Nada menos que los 6 tomos de las Crónicas de la Era Galáctica compilados en otro fantástico integral de Planeta al que sin duda merecerá la pena echar un vistazo. Saga abierta de buena crítica que replantea la guerra de Troya en un ambiente futurista, mezclando así temas clásicos que a todo el mundo gustan con la ciencia ficción.

Los reyes griegos aqueos llevan más de diez años asediando Troya la Troglodita, el planeta más rico de su cuadrante galáctico. Diez años de luchas sangrientas en las que los héroes han muerto en vano. Diez años durante los que los dioses han elegido su bando sin conseguir hacer inclinar la balanza de la guerra. Eneas, el estratega troyano, ya no sabe qué hacer, más allá de maldecir a la bella Helena, responsable de la guerra, y al rey Ulises, el más astuto de los griegos. Pero un día la balanza se inclina. Los aqueos abandonan el asedio silenciosamente: se van y dejan tras de sí un misterioso asteroide en forma de caballo. ¿Es el símbolo de su derrota o una de sus trampas maquiavélicas? El último troyano, libremente inspirado en la Odisea de Homero y en la Eneida de Virgilio, relata los orígenes legendarios de la Roma galáctica.

--------------------

EL HIJO DEL OGRO
Ediciones La Cúpula
Guión y dibujo: Grégory Mardon
Formato: Cartoné, 76 páginas, B/N
Fecha de salida: 24/07/09
P.V.P. 15 €


Una de las novedades sorpresa del verano es este cuento medieval inspirado en las historias de caballerías, de bello trazo y gran fuerza narrativa, al que no le falta la profundidad propia de las obras de tipo costumbrista que caracterizan a su autor.

Estamos en la Edad Media, esa época en la que el rey dicta su voluntad con mano de hierro y se realizan ejecuciones públicas sin parar. Benoit, un joven de trece años que vive con su madre, está fascinado con el verdugo que lleva a cabo las ejecuciones. Sin embargo, su curiosidad tendrá como consecuencia la ejecución de su propia madre y su exilio. A raíz de esta tragedia, Benoit no desea otra cosa que vivir y combatir en los campos de batalla, espada en mano. Se pone al servicio de los soldados mercenarios y entonces empieza para él una vida errante de combates y rapiñas que lo transformarán para siempre… Grégory Mardon, autor intimista de obras centradas en la vida cotidiana, nos sorprende esta vez con una obra ambientada en la Edad Media. Sin embargo, El hijo del ogro no es un relato ordinario de aventuras épicas, sino que más bien tiene que ver con los destinos terribles de las grandes tragedias clásicas o los cuentos de los hermanos Grimm… En El hijo del ogro la aventura tiene un sabor amargo, está ahí justamente para exacerbar mejor los sentimientos humanos… y en este arte, Gregory Mardon se ha convertido en un maestro.

--------------------


EL VUELO DEL DRAGÓN (LOS JINETES DE DRAGONES DE PERN I)
de Anne McCaffrey
Roca Editorial
Colección Ómicron
Formato: Cartoné con sobrecubierta, 352 páginas
P.V.P. 18 €

Nueva edición de un clásico de la literatura fantástica especialmente recomendado para los apasionados de los dragones; la primera parte de una trilogía que se integra en una colección aún mayor, ambientada en el mundo de Pern. De la ganadora de los premios Hugo y Nébula de 1968. Web oficial en castellano.


Durante milenios, los magníficos dragones de Pern habían luchado fieramente al servicio de la humanidad. Y los hombres que los cabalgaban constituían, en el sentido más exacto del término, una raza aparte, cuyos especiales poderes telepáticos, que convertían a jinete y montura en una sola entidad, les permitían combatir a las terribles Hebras que, periódicamente, llovían con mansa ominosidad sobre el planeta. Pero hacía muchas Revoluciones que habían caído las últimas Hebras. El peligro parecía haber desaparecido. Los grandes Señores de los Fuertes habían empezado a dejar de pagar los tradicionales diezmos, y los caballeros ya no eran considerados más que una inútil reliquia de tiempos pasados. Los Weyrs de los dragones estaban en plena decadencia. Sin embargo, las Hebras iban a volver a caer.

--------------------

ANÍBAL (LA TRILOGÍA DE CARTAGO I)
de Ross Leckie
Editorial Edhasa
Colección Narrativa Histórica
Formato: Tapa dura con sobrecubierta, 320 páginas
Fecha lanzamiento: 01/07/09
P.V.P. 22 €

Esta no es la única novela sobre la polifacética figura del general cartaginés, pero sin duda pinta ser una de las más rigurosas y documentadas obras que recogen su increíble periplo contra la omnipotente Roma.


Aclamada por la crítica más exigente, la novela con la que Ross Leckie abre su trilogía sobre Cartago nos presenta a un Aníbal magullado y derrotado que rememora sus orígenes en la costa norteafricana y todos sus afanes, triunfos y desventuras hasta el momento de cruzar los Alpes, lo que permite a su autor acercarnos a los pensamientos, convicciones y sentimientos de uno de los generales que logró cambiar el rumbo de la historia, y que se ha convertido en un personaje legendario. Sin embargo, donde el talento de Ross Leckie brilla a gran altura es en el relato de las batallas contra los romanos, en los que sus conocimientos tácticos y estratégicos se ponen al servicio de una perspicacia narrativa insólita.

--------------------

NARRENTURM (TRILOGÍA DE LAS GUERRAS HUSITAS I)
de Andrzej Sapkowski
Alamut Ediciones
Formato: Rústica con solapas, 528 páginas
A la venta desde 26/05/09
P.V.P. 23,95 €

Y otra trilogía más... Pero, con el sello de calidad que implica el nombre de Sapkowski, sería difícil no prestarle atención. En esta ocasión, el autor de Geralt de Rivia, manteniendo su formidable estilo y la misma prosa magnética que le caracteriza, nos presenta una novela sobre la herejía husita, precisa en sus definiciones de una región y época poco conocidas en el Occidente europeo, pero de enorme interés para cualquier lector interesado en la narrativa histórica y de aventuras.


El fin del mundo no llegó en el Año del Señor de 1420, aunque señales muchas hubo de que así había de ser... Transcurre la turbulenta primera mitad del siglo XV en Silesia, un país entre los grandes reinos polacos, alemanes y bohemios. Los seguidores de la herejía fundada por Jan Hus -los husitas- se extienden por la región. Aceptada por pobres y villanos, la nueva fe produce convulsiones sociales y políticas. Los grandes señores están divididos: algunos se muestran a favor de los husitas, otros en contra. La poderosa Iglesia de Roma lanza una cruzada tras otra contra los herejes, intentando destruirlos. La horca y la antorcha recorren los campos del corazón de Europa. Pero los espías husitas están por todas partes y sus ejércitos, formados por campesinos y aldeanos, derrotan a los nobles y los pasan a cuchillo.

miércoles, 22 de julio de 2009

Thorgal (XIII): Entre tierra y luz

Rosinski – Van Hamme (1988)
Norma Editorial. Colección Pandora nº 15
Edición original: Entre terre et lumière

Atención: este artículo puede revelar detalles sobre el argumento.

A diferencia de la agitación con la que empezaban los anteriores números de la saga, esta última entrega del ciclo de Qâ se abre con una maravillosa vista de la ciudad Xinjin, testigo de la tranquilidad que la caída de Ogotaï ha proporcionado al país. La familia vuelve a estar reunida. Los días transcurren perezosos; es tiempo de recuperarse de las intensas emociones vividas, como también de lamer las heridas y de llorar a los ausentes.


Pero Thorgal tiene prisa en partir. Quiere poner distancias de por medio con la tierra que ha supuesto el trágico reencuentro con sus orígenes. Además, ve con inquietud el trato que sus agradecidos anfitriones dispensan a Jolan, convertido para ellos en una deidad viviente, Hurukan -el que ve-, heredero directo de los poderes de Tanatloc, sobre cuyo solio ahora se aposenta.

Sin embargo, las naves aladas de Qâ ya no remontarán más el vuelo. Cuando Thorgal propone la construcción de un barco para regresar a las frías costas nórdicas, al otro lado del gran mar, no sólo se encuentra con el desacuerdo del sector más reacio entre los nativos a perder a su reciente protector (junto a la actitud remolona de Pie-de-Árbol por abandonar las comodidades de esta tierra de dones y días soleados), sino también con la renuencia de Jolan que, erigido en niño-dios, se opone abiertamente a su padre -con penosas consecuencias para su orgullo herido- encontrando consuelo a su rabia y rebeldía en la figura del intrigante consejero Uébac.

El poder, siempre el poder. Una nueva conspiración que se interpone en el camino de Thorgal, con Jolan como involuntario inductor de la misma, vuelve a poner en peligro la integridad y la unión de su familia, entorpeciendo el ansiado retorno al hogar y la eterna búsqueda de la felicidad.

Precisamente uno de los aspectos que predomina en este álbum (y en la colección en general, realmente) es el tratamiento que los autores dan a las relaciones de familia y sus tensiones internas. A lo largo de la serie, asistimos en más de una ocasión a las fricciones entre padre e hijo, si bien son más los aspectos que les acercan que aquellos que les alejan. Con todo, en este número, Jolan desafía abiertamente la autoridad incontestable de su padre. No es la primera vez que vemos en él esta actitud de desobediencia hacia sus progenitores (recordemos su enfrentamiento con Aaricia en ‘Alinoe’) tan común, por otra parte, en niños de una edad en la que la personalidad está en pleno desarrollo. Personalmente, sostengo el máximo de los respetos hacia los métodos educativos de cada cual con sus hijos (no soy padre, así que no puedo entrar en una valoración basada en la propia experiencia). Sin embargo, la reacción de Thorgal, con el consentimiento de su mujer, durante el episodio de la azotaina me parece la más acertada en esa situación para reconducir las impertinencias del pequeño. De un modo u otro, la relación entre Thorgal y Jolan sin duda sale reforzada de esta aventura.


En todo caso, como bien apuntan los amigos de Le deuxième monde, los conflictos paterno-filiales son una constante en ‘Thorgal’. Aaricia se oponía regularmente a Gandalf, Shania provocó el triste final de Caleb, Haynée rechazó a su padre, Xargos; el mismo Thorgal se bate contra Varth... Jolan no podía ser una excepción. Asimismo, como se deduce de los ejemplos anteriores, podemos destacar curiosamente que las familias que aparecen en la serie a menudo son monoparentales (casi incluso la del mismo Thorgal, si tenemos en cuenta el tiempo que pasa lejos de su casa, dejando sola a Aaricia). Tal vez Jean Van Hamme haya obtenido parte de la inspiración en sus propias vivencias, pues fue criado únicamente por su padre.

En cuanto al despliegue gráfico de la aventura, hemos pasado de los escenarios selváticos y exuberantes a otros desérticos y por tanto más sobrios: los territorios áridos, rocosos, de esta parte del país Qâ, que encuentran su oasis en la magnífica ciudad entre elevados cañones y generosas aguas de los indígenas Xinjins. Un lugar que, a pesar de su apariencia hostil, no carece de una serena belleza, como bien apunta Pie-de-Árbol, a la que el maestro Rosinski sabe aplicar como siempre el perfecto equilibrio entre técnica y color.


Norma Editorial eligió originalmente una portada distinta para Entre tierra y luz (acto inusual y único, que yo recuerde, pues hasta ahora siempre ha trasladado aquí las de los álbumes de Le Lombard), modificada a posteriori en una segunda tirada por la cubierta oficial, seguramente al ceñirse ésta más a la ambientación del álbum y resaltar uno de sus escenarios más llamativos, la temible ‘Boca del Sol’. Desconozco si en alguna de las ediciones extranjeras se ha producido la misma particularidad con este álbum, aunque sé que así ha sido en el caso de otros números.

En la progresión de sus capacidades y energías mentales, Jolan se muestra más ufano que de costumbre, pese a sus evidentes pruebas infructuosas con el casco -despojado de poder- de Ogotaï. Pero el capítulo le servirá para adquirir moderación con sus aptitudes genéticas y como primera gran demostración autónoma de sus fuerzas, aquellas que según decía Tanatloc son superiores a las que unen los astros, al ayudar a una ingrata Kriss de Valnor. Entre la tierra del común de los mortales y la luz reservada a los seres celestiales que le ofrece Uébac, el precoz Jolan, en su papel de Hurukan, toma una costosa decisión. Sin embargo, esta aparente renuncia al legado del pueblo de las estrellas, herencia que desde luego a Thorgal no parece hacerle ninguna gracia, sólo será momentánea. La respuesta de Jolan, cuando su padre arroja la corona de Ogotaï al río, le delata. Con todo lo dicho, no perdamos la pista a la citada corona.


Kriss de Valnor, frustrada, vencida, ha constituido una figura de referencia determinante a lo largo de todo el ciclo de Qâ, perfilándose como un personaje que entra a formar parte de la serie con todos los honores. Tras este número, quedará aparcada durante una temporada. A pesar de su odioso carácter hasta el final, seguro que muchos echaremos en falta sus apariciones. Pero no pensemos ni por asomo que su personaje está acabado. La sensacional mujer dará mucho que hablar en un futuro.

Hemos llegado al punto final de esta grandiosa saga. Se cierra así uno de los ciclos más memorables que ha dado el cómic fantástico y de aventuras de todos los tiempos. Pero, naturalmente, la historia de Thorgal continúa...


Quiero ilustrar el pie del artículo con las imágenes de un nuevo mural callejero de Bruselas (cuya autoría creativa hemos agradecer a Johan de Moor), en el que por primera vez aparece Thorgal. Puesto que Van Hamme es belga de nacimiento y el polaco Rosinski lo es de adopción (hace años que adquirió la nacionalidad) confío en que un día podamos contemplar una de estas preciosas muestras de arte urbano dedicada en exclusiva al héroe y su familia al completo.

(Click para ampliar)Inauguración: 12/12/08
Emplazamiento:
Place Horta (junto a Estación de Midi)
1060 - Saint Gilles (Bruselas)

domingo, 19 de julio de 2009

El mundo de Rocannon

Este es el año dedicado a Ursula K. Le Guin, al menos según el particular homenaje que la editorial Minotauro, poseedora de los derechos de publicación de su obra en España, quiere hacerle en el curso de 2009 dando un empuje a la reedición de parte de su catálogo más clásico y lanzando a la vez algunos de sus títulos más recientes, como ya ha hecho con la tercera y última entrega de la Saga de la Costa Oeste (Poderes) y como está previsto que haga en Septiembre con la novela más reciente de la estadounidense: Lavinia, inspirada en la Eneida de Virgilio. No es nuevo decir por aquí que Le Guin es una de mis autoras predilectas del género.

Sin embargo, antes de su inmersión en el fantástico, fundamentalmente con la célebre Saga de Terramar que le ha dado renombre a nivel internacional, Ursula K. Le Guin ya era una reputada y galardonada escritora en el campo de la ciencia ficción, muy valorada por la crítica. En realidad, su obra no necesita etiquetas y puede ser disfrutada tan placenteramente por los aficionados de un género como del otro. Además, la autora tiene la cualidad y destreza necesarias para saber acercar ambas temáticas sutilmente, sin fricciones ni incongruencias. Y este libro es un claro ejemplo.

El mundo de Rocannon (1966) fue la primera novela y verdadero debut literario, aunque anteriormente ya hubiera escrito algunos relatos cortos, de esta californiana que en la actualidad cuenta con 80 años de edad y una amplia trayectoria a sus espaldas. Pertenece a la serie del Ekumen, también llamado Ciclo Hainish, compuesta por varios de sus éxitos de ciencia ficción referidos a un mismo universo imaginario. Aunque cada una de las novelas que forma parte de este ciclo es totalmente independiente del resto, todas comparten una serie de notas comunes. No sé si la intención de Le Guin en el momento de escribir este libro era la de iniciar la colección o simplemente fue un proceso al que sus posteriores publicaciones se fueron acomodando. El caso es que, salvando las lógicas distancias con las reconocidas obras maestras que ha aportado al Ekumen -La mano izquierda de la oscuridad (1969) y Los desposeídos (1974)- su primera incursión seria y profesional en el mundo de la literatura goza de un talento irreprochable, pocas veces visto en un recién llegado.

Gaverel Rocannon es un exoetnólogo, o lo que es lo mismo, un estudioso de las diversas culturas planetarias que forman parte de la Liga Intergaláctica. Aunque proviene de un planeta de condiciones muy similares a la Tierra (de hecho, su padre adoptivo era un terrestre) se ha pasado la mitad de su existencia recorriendo los mundos de la Liga y analizando sus formas de vida inteligente. La finalidad de su corporación consiste en establecer contacto con las especies más avanzadas de cada planeta sometido a estudio para adelantarlas a un nivel tecnológico aceptable e integrarlas bajo la custodia y supervisión de la Liga, haciendo así frente común, llegado el momento, a un temible enemigo supremo capaz de amenazar la seguridad de todo el universo civilizado.

Un día tiene un encuentro fortuito con una mujer proveniente de un mundo ya explorado pero poco conocido que, a falta de un nombre mejor, recibe el de la misión científica Fomalhaut II. Cuando Semley la Bella, de los Angyar de Hallan, realiza un viaje de ocho años luz para reclamarle una antigua joya de su familia, la atracción y la curiosidad de Rocannon hacia el lugar de origen de la majestuosa y grácil visitante son inmediatas.

Años más tarde, es huésped de la Casa de Hallan y de los descendientes de Semley mientras se encuentra en una expedición que dirige personalmente para recoger más información sobre las diferentes estirpes de Fomalhaut: sus anfitriones, los nobles Angyar y los siervos de estos, los Olgyor; los joviales y profundos Fiia, y los laboriosos pero huraños trogloditas Gdemiar o gredosos. Aunque estas no son las únicas especies con vestigios de inteligencia que habitan el misterioso planeta...

La labor investigadora del equipo se frena cuando una nave de procedencia desconocida irrumpe en el planeta y destruye la de los miembros de su expedición, que mueren en el ataque. A partir de ese momento, Rocannon se encuentra solo y sin medio alguno, atrapado en un mundo ajeno a merced de los invasores. La única posibilidad de avisar a los suyos sobre este repentino ataque contra la Liga, de clamar por su rescate y de proteger a los nativos de este mundo es emprender un largo viaje al inexplorado continente del sudoeste, donde sospecha que los rebeldes han establecido su base, y utilizar las infraestructuras del enemigo para enviar un mensaje de ayuda.

Aunque le acompañan el señor Mogien y algunos de sus sirvientes Olgyor, la travesía desde los Salones de Hallan al Castillo de Breygna -a lomos de las imponentes bestias aladas que les sirven de cabalgaduras- es también interior. Porque en este mundo ignoto y sorprendente, Rocannon tendrá que aprender a medirse como un igual, pese a su superior bagaje intelectual, con sus nuevos compañeros y los seres que encontrará en su camino, así como establecer nexos de comunicación no experimentados hasta entonces que le llevarán a sentir una especie de renacimiento y a constatar su individualidad frente al universo.


El clásico viaje iniciático se hace presente en este relato a caballo entre la fantasía y la realidad de una avanzada era imaginaria, donde la autora quiere mostrarnos el eterno miedo del hombre frente a lo desconocido, el cambio que origina el sufrimiento en la persona y la soledad como forma de conocerse a si mismo. La capacidad de empatía social del protagonista, que con su encierro planetario se ve forzado a tratar más allá de su faceta profesional con culturas totalmente distintas a la propia, le lleva a asimilar una transformación. Rocannon pasa de ser el Señor de las Estrellas -un extranjero distanciado del mundo sobre el que ha aterrizado-, a Olhor el Vagamundo, figura reverenciada que entra a formar parte de la leyenda del mismo hasta el punto de concederle su nombre.

Partiendo del manual de especies inteligentes que el etnólogo consulta desde el principio, nos encontramos con un ecléctico despliegue demográfico del planeta, que Le Guin aprovecha para extrapolar el juego de relaciones entre ellas y aplicar un interesante análisis de sus diferencias. Aunque entre las razas civilizadas de Fomalhaut existe una tolerancia manifiesta, un pacto no escrito de respeto mutuo, esta se ve afectada por ciertos márgenes infranqueables. Lo advertimos, por ejemplo, en el trato de dignidad que los Liuar dispensan sobre los pequeños Fiia; pero también cuando, en cambio, en una conversación entre ambos, Yahan admite -casi ofendido- a Rocannon que ambas comunidades jamás podrían emparentarse. Igual ocurre con la correcta, pero fría, relación de intercambio entre los orgullosos Angyar y los nocturnos gredosos.

Los Angyar son una bella civilización, de tez oscura y cabellos claros, anclada en patrones de conducta y estructuras sociales que podemos situar entre nuestra Edad del Bronce y un temprano periodo medieval. Un escalón por debajo aparecen los sumisos Olgyor, morenos y de piel blanca, que se encuentran a su servicio. Con los Fiia y los Gdemiar se indica un paralelismo similar: frente a la risueña despreocupación de los primeros, contrasta la diligencia de los segundos, de aspecto desagradable y hoscas maneras. Le Guin da así una vuelta a la tortilla de la estratificación social al colocar a las castas de apariencia atractiva y formas exquisitas en el puesto subordinado del desarrollo y a la inversa, al señalar a las razas desfavorecidas como los que tiran del carro del progreso. El asombro de Rocannon, que no alcanza a comprender lo que llevó a los expedicionarios que le antecedieron a desestimar a los Angyar como la línea idónea de contacto sobre la que inducir un avance tecnológico acelerado (claramente mucho más ineficaz de haberse llevado a cabo) en favor de los gredosos, obedece a esta intención de la escritora de retorcer los cánones establecidos de las apariencias. Y es que, si hay un tema con el que Ursula K. Le Guin es especialmente sensible, es este. Tema, por cierto, que también se cuela sin reparos en Terramar, como habrán observado los lectores de la mágica serie al recordar a Kargos y Gonteses.

No es el único parecido que le podemos sacar con la saga del archipiélago, pues aquí también apunta ideas en las que ahondará posteriormente en su carrera literaria, por ejemplo, al tocar fugazmente la importancia de los nombres como forma esencial del conocimiento, en los diálogos que entablan el silencioso Kyo y Rocannon, que a menudo recibe con frustración la ausencia de respuestas del Fian al interrogarle sobre las denominaciones -tan innecesarias para su clan- que dan a ciertos lugares o seres. Otro asunto recurrente es el del equilibrio, esta vez el que se opera entre la paz y el conflicto, con las consecuencias a cualquier escala que supone alterarlo. Una reflexión que me ha parecido interesante, aplicable a los escenarios de tensión actual, es la que lleva a suponer a Rocannon que el ataque sufrido por el planeta procede de uno de los jóvenes mundos asociados a la Liga al que se ha elevado a un nivel tecnológico tal que le ha permitido rebelarse contra sus anteriores aliados, como sucede en el caso de aquellas naciones sobre las que se quiere ejercer un acercamiento a una causa de cuestionable interés, proporcionándoles armamento y conocimientos que, más tarde, se vuelven en contra de su pretendido benefactor.

Por encima de todas esas segundas lecturas, tenemos un relato de aventuras que, si no original en su planteamiento, sí lo es en su desarrollo. El delicioso estilo narrativo de Le Guin (para algunos, sin embargo, lento y de farragosa comprensión), sus descripciones detalladas del entorno natural y la precisa elaboración de personajes carismáticos, conforman una historia que se deja leer con gusto. Pero la sencillez estilística de su pluma no es contraria a un poder de evocación constante: la tenacidad de los héroes cubriendo jornadas bajo la luz de las cinco lunas y superando las adversidades del camino (sin fantasmadas épicas), la incertidumbre del vuelo hacia la vastedad de un territorio que parece infinito o el terror ante el escalofriante encuentro, en su deambular por la silenciosa ciudad colmena de líneas perfectas, con las angelicales criaturas aladas carentes de toda emoción, quedan como episodios dignos de permanecer en nuestra memoria durante largo tiempo.

Por cierto (y perdonad la abstracción), me viene a la cabeza ahora si seré el único en sacar parecido a este libro con la teleserie de ficción Tierra II, emitida por las autonómicas hace unos cuantos años...


No por ser el primer volumen en salir al mercado, El mundo de Rocannon supone el inicio de la cronología del Ekumen, como demuestra la anónima, pero determinante, aparición del ansible, artilugio de transmisión inmediata entre dos puntos a distancias siderales (del que no han vacilado en echar mano varios autores de ci-fi), ideado más tarde en otro de los títulos (Los desposeídos) que forman parte de esta lúcida cosmovisión.

Una de las virtudes que Le Guin también pone de manifiesto en esta obra es su aptitud de concisión; prescindiendo de gruesos volúmenes e inacabables series para condensar, en este caso en apenas 200 páginas, una buena historia contada de principio a fin en su justa extensión; hecho que sin duda se agradece. Contrariamente a la mayor parte de sus novelas, la presente no forma parte del catálogo actual de Minotauro. Pero, además de la antigua edición de Bruguera, hoy día contamos con la reciente reedición (2008) de Edhasa en su colección Nebulae.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...