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martes, 5 de noviembre de 2013

ParaNorman


Fin de semana pasado de Halloween y tocaba ciclo de películas de terror para ambientar un poco la noche de los muertos. Debo reconocer que hace unos años era algo contrario a la celebración de esta festividad... no por un sentimiento antiamericano ni nada de eso, sino porque la veía desnaturalizada y una costumbre juzgada como foránea aquí. Sin embargo, poco a poco, es verdad que ha ido calando entre la gente (especialmente entre los críos) y ahora parece tan normal encontrar por ahí a chavales disfrazados de sus monstruos favoritos o calabazas adornando escaparates de comercios. Y como, después de todo, la cosa no hace mal a nadie, pues hasta le he acabado pillando la gracia. Al fin y al cabo, como dicen por ahí, ¿qué hay más español que apuntarse a una fiesta..?

El caso es que, como uno ya no tiene edad para ir casa por casa pidiendo truco o trato (que tampoco consiste en hacer el ganso), la 'celebración' de nuestro día de difuntos se quedó en una sesión cinéfila casera y unas palomitas. Resulta que elegimos empezar con The Purge: La noche de las bestias (de la que, si me animo, ya haré un comentario otro día), y en contra de lo que pensábamos... de miedo tenía más bien poco. Así que, para contrastar, nos pasamos luego a una de animación de ese estilo burtoniano que tanto mola: ParaNorman (porque me resisto a la simplona traducción del título al castellano, El alucinante mundo de Norman, que le resta toda la gracia al juego de palabras original). Una comedia animada de terror dirigida por Chris Butler que recurre a la siempre vistosa técnica stop-motion, con pleno uso del 3D esta vez, nominada a mejor largometraje de animación para, entre otros premios, el Oscar.


No es que ParaNorman invente nada nuevo, las cosas como son (tampoco hay un gran número de producciones infantiles en plan familiar que aborden directamente el tema de la muerte), pero su hora y media de duración se desenvuelve de manera agradable y combina adecuadamente el tono ocultista con un discreto sentido del humor. La estética 'de plastilina' propia de esta técnica ayuda a crear un ambiente que gustará a los más pequeños (sin llegar a asustarles realmente, creo yo, a pesar de la tétrica caracterización de los personajes) mientras que arranca un puñado de sonrisas en los mayores.


Norman es un chaval que se pirra por las pelis de miedo y toda la parafernalia zombi. Seguramente por eso tiene una percepción de la muerte como algo natural, ya que —al igual que cierto niño del que todos, como mínimo, hemos oído hablar— a menudo ve fantasmas a su alrededor. El mismo espectro de su abuela, recientemente fallecia, le habla y hace compañía las tardes después del colegio. Pero en la escuela, Norman tiene fama de bicho raro y sus compañeros se burlan cada día de él,  tachándolo de freak.

El pueblo donde vive se presta en cierto modo a sus gustos, ya que como una especie de Salem pesa sobre él una oscura leyenda de caza de brujas desde la época de los colonos. Un día, uno de los fantasmas que se le aparecen a Norman le conmina a realizar un ritual para evitar que se cumpla una antigua maldición y que los muertos se levanten de sus tumbas. Pero algo sale mal y el pueblo vivirá su propia invasión Z por horrendas criaturas de ultratumba. Quienes tanto se metían con él, verán ahora que su supervivencia depende tanto del ingenio de Norman para lidiar con los muertos, como del grotesco y dispar grupo que le acompaña en esta siniestra misión de pesadilla.


Tal y como ya he dicho en reseñas anteriores, está claro que no sólo las grandes factorías de la industria de la animación saben crear productos de calidad, y ParaNorman (obra de los modestos estudios Laika, tambien artífices de Coraline) es una prueba más de ello. El esbozo de los personajes está, para mi gusto, muy logrado y la manera de caracterizarlos, incluso a los putrefactos zombis, invita a tomarse la película con una buena disposición desde el principio. El mismo diseño del protagonista, con ese pelo indómito y sus pintas de niño que va por libre, al igual que del resto de personajes principales (la hermana pija, el gordito de la clase, el abusón del colegio y el cachitas de barrio) auguran que vamos a pasar un rato entretenido y simpático.


Sorprende que aparte del antedicho tono de humor negro y de divertido ambiente tenebroso, junto a un intencionado aire a cinta de serie B, la película contiene algunas sorpresas relacionadas con temas del presente que uno no creería encontrar a priori en producciones de este estilo, pero sin moralinas tontas ni paños calientes. Empezando por el marginado protagonista de la historia, que padece el acoso y hostigamiento constante de sus compañeros (el conocido bullying, por desgracia tan común hoy día), o la incomprensión de sus propios padres, al hecho de que uno de los personajes se declare homosexual. Está visto que la animación para los niños de hoy refleja realidades actuales que un Disney más clásico, por ejemplo, casi siempre ha preferido dejar de lado.

A los guiños a determinados estereotipos del medio oeste americano, tal vez con un ligero matiz de crítica (sin ir más lejos, la señora que se saca una escopeta del moño y no vacila en liarse a tiros con los zombis que atacan el pueblo), se unen multitud de referencias al cine de terror moderno y paranormal: La noche de los muertos vivientes, de George A. Romero; la inconfundible El sexto sentido, Viernes 13, o toda una retahíla de producciones de terror adolescente... hasta el nombre del protagonista parece un homenaje al propietario del Motel Bates de Psicosis.


Hubiera querido que esta fuera una opinión conjunta con otras películas que también guardábamos en la recámara para esa noche, como Frankenweenie (que posee cierto parecido con la presente) u Hotel Transilvania, ambas opciones igual de válidas para ponerle un punto ameno y gracioso a Halloween..., pero se quedan para otra ocasión. Sin ser la octava maravilla, contando con que hay momentos en que sufre un bajada de ritmo, aunque todo el metraje goza de unos efectos estupendos y un cuidado portentoso de lo visual, podemos felicitarnos de que el subgénero Z tenga exponentes en el medio de la animación como el que representa ParaNorman con total frescura.

Calificación:

8 comentarios:

Cyllan dijo...

Peli curiosa donde las haya. Me sorprendió y la veo para más grandotes que Hotel Transilvania. Frankeenwinie es que no la veo para niños, directamente.

Jolan dijo...

No he visto aún Hotel Transilvania pero me da precisamente la impresión que comentas, que está más enfocada a un público infantil. A Frankenweenie sí que le tengo ganas; está claro que el tono de Burton siempre es más oscuro, enfatizado por el b/n del metraje en este caso. Ya la veré y os cuento. ;)

Beldz dijo...

Frankenweenie me pareció muy buena. El argumento no es nada del otro mundo, incluso puede parecer tópico, pero me gustó la forma en que lo desarrollaron. Muy entretenida. Te la recomiendo :)

Jolan dijo...

Anotada la tengo para una de mis próximas sesiones de cine animado. Gracias, Beldz. ;)

Fito García dijo...

la apunto para ver con los peques, gracias

Arion dijo...

Vi la propaganda de Paranorman y me pareció muy entretenida. Luego de leer tu post estoy interesado en verla.

Saludos.

Jolan dijo...

Fito y Arion: Pues espero que os guste. Seguro que al menos pasaréis un buen rato, ya la veáis con o sin chavales pequeños.

Saludos!

Raistlin dijo...

La tengo apuntada para ver más adelante, que tuvo muy buenas críticas en su momento. Con la tuya, una más :)
Ya os contaré.

Un saludo!

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